
El cortometraje.
Como su propio nombre indica, Dialéctica nace con la intención de analizar temas universales tales como el conflicto progreso/tradición, optimismo/pesimismo, razón/voluntad mediante la confrontación dedos puntos de vista diferentes. A través de dos personajes simbólicos (Fede y Arturo, inspirados en los filósofos Hegel y Schopenhauer respectivamente) y de una opresiva atmósfera que cobra relevancia como tercera protagonista de la acción dramática, es el espectador quién debe llegar por sí mismo a una conclusión.
Tomando como referentes literarios y plásticos algunos iconos del movimiento romántico (La Caída de la Casa Usher, la estética de lo sublime, el miedo al vacío, el romanticismo gótico) y trasladados a una estética contemporánea, la dirección artística del proyecto se erige como parte articuladora del discurso fílmico. Si bien la acción de Dialéctica podría encuadrarse en el género del psicodrama, nuestra intención fue darle un tratamiento genérico acorde con los parámetros del cine de terror psicológico. El choque de contrarios ejemplificado por las posturas vitales de los protagonistas haya su paralelo en un escenario que juega con las constantes agorafobia/claustrofobia, subrayando la inquietud que se siente ante lo desconocido. No obstante, a un nivel mucho más cotidiano, Dialéctica pretende señalar también la actual problemática de la pequeña empresa que es incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos.